Encuentro de Visión 2da Parte.

Antes de Leer este artículo recomiendo leer la primera parte:
Búsqueda y Encuentro de Visión en la Montaña (Parte I)

«Y mientras estaba allí,
vi más de lo que puedo decir,

y comprendí más de lo que vi…
porque estaba mirando de manera sagrada.»
Black Elk

Después de abrir el proceso de la Ceremonia con un temazcal, cargué solo una mochila llena de las municiones necesarias para tal experiencia (papel higiénico, toallitas húmedas, gel antibacterial, ropa cómoda y sobre todo calientita). Son solo detalles, ya que lo más indispensable lo llevaba en mi interior.

Al finalizar el temazcal en dónde nos llenamos de fuerza y valor para continuar con la Ceremonia de Búsqueda y Encuentro de Visión, por fin había llegado el momento de subir a sembrarnos junto al árbol que previamente ya había elegido. Mis próximos 5 días transcurrirían allí en contacto y comunión con la naturaleza a mi alrededor.

Sin celular, sin libros, sin libretas… me encontraba totalmente presente y fortalecida, tanto física como mentalmente para Vivir la experiencia.

Bastón de rezos e intenciones con tabaco.

 

Hanblecheyapi

La búsqueda de visión es una ceremonia de inicio en el camino rojo. Es una manera antigua de buscar nuestro propósito en la vida, en donde se realiza una ofrenda de amor por varios días por nosotros y todas nuestras relaciones. En el idioma de los lakota, Hanblecheyapi significa «llorar por una visión sobre una montaña aislada». La búsqueda de visión ha sido por siglos el centro del camino espiritual lakota, y la fuente a partir de la cual se han derivado las otras prácticas ceremoniales de este pueblo como el Inipi (ceremonia de sudor o temazcal) y la Danza del sol (ceremonia de ofrenda y renovación anual) Básicamente, la imploración de la visión (conocida en inglés como Vision Quest) consiste en alejarse de los lugares habitados, hacia zonas apartadas y montañosas, donde el buscador pueda permanecer varios días en oración y ayuno. En tal estado de retiro, el buscador toma contacto consigo mismo, con la naturaleza y con el Espíritu, se limpia de las cargas de la vida cotidiana y abre sus sentidos a la voz de la Divinidad.
Raíces de la Tierra Chile

Caminando en medio de la montaña, en un estado totalmente meditativo e introspectivo, uno por uno los visionarios fuimos acompañados a nuestro árbol. Más de 30 personas que estaban para apoyar a todo el grupo se quedaría en el campamento, aguardando hasta nuestro regreso.

Cabe mencionar que todos los que subimos a sembrarnos, contamos con un apoyo, una persona elegida previamente que estaría en comunión energética con el visionario acordado, desde el lugar del campamento para contribuir a que el proceso allá arriba fuese más armonioso.

A modo ritual el apoyo comería y bebería pensando en el visionario; según la tradición, esto hace menos dificultosa la ceremonia para quienes se aislaran en la montaña.

¡Por fin había llegado el momento de sembrarme en la montaña junto a mi árbol y mi casa de campaña!

Una enorme emoción y a la vez incertidumbre me invadió solo de pensar en lo que estaba a punto de experimentar.

Y aunque todas las expectativas del yo, de lo que sería mi experiencia en la montaña se derrumbaron totalmente con el correr de los días, la Verdad es que obtuve un aprendizaje tan Divino de todo lo que implico mi proceso, que por eso es que considero sumamente valioso compartirlo.

Iniciando el proceso de Visión

Ya sembrada en el árbol que había elegido previamente, me senté frente a la mejor vista posible, y me permití en silencio repasar todos los instantes que tomaron forma previamente y por lo cual ahora estaba sentada ahí contemplando el instante presente.

1er Día en la Ceremonia:

Aterrizando con el cansancio mental con el cual había llegado, me dedique a descansar. Si dormí y medite casi todo el día y toda la noche, aunque también me permití contemplar las estrellas y a la Luna que se encontraban, totalmente resplandecientes en el cielo.

La primer noche fue difícil en el contexto de enfrentarme a la oscuridad de la noche, el frío del clima de la montaña, el silencio de la naturaleza y a los miedos internos que persistían en quedarse, todo mientras me permitía confiar totalmente en mi proceso.

Sin noción alguna del tiempo, justo cuando el sol le cedía el lugar a la luna, me sorprendieron los cantos que hacían los apoyos llenos de fuerza y amor. El canto provenía del campamento a unos pocos kilómetros; me inyectaron de una inmensa seguridad y alegría para continuar.

Pase una noche super intensa dado que tenía que adaptarme a las nulas comodidades a las que normalmente estaba acostumbrada disfrutar.

2do Día en la Ceremonia:

Desperté un par de horas antes de contemplar un amanecer precioso, la mañana fresca y húmeda, me invitaba a continuar acostada en la casa de campaña, mientras me permitía pensar en las mil cosas que había dejado de hacer, solo por permitirme Vivir esa experiencia tan alejada de lo cotidiano.

Una vez que el sol calentó el ambiente lo suficiente, era momento de contemplar otra perspectiva.

Ya sentía un poco de sed y hambre que se hacían presentes en forma de orquesta estomacal, y aunque contaba con un pedazo de tamarindo que me dieron los apoyos antes de subir, justamente el mío no contaba con las semillas, que eran para mantener en la boca y jugar a salivar con ellas.

La Verdad es que a esas alturas, ya me estaba costando trabajo concentrarme en algo más que el hambre y sed que sentía, mientras pensaba en toda la gente que no tiene para alimentarse y no por gusto, sino por necesidad.

Me permití reflexionar muy profundamente en lo afortunados que somos cuando tenemos alimento a nuestro alcance sin el mayor esfuerzo.

Contemplando el atardecer, platicando internamente con el sol, ahora experimentaba el enojo que me hacía sentir tanta hambre y sed, y reclamé constantemente estar sujeta a experimentar tan desagradable proceso.

Me pareció curioso. Previamente todo me había preocupado, el frío, el silencio, la soledad, la noche… todo menos el hambre y la sed, simplemente no creí que lo experimentaría de esa forma.

Esa noche, llegaron los cantos otra vez justo antes de descansar, dándome fuerza para continuar… aunque ya salían lágrimas de mis ojos de desesperación, el compromiso conmigo misma de cumplir con mi Palabra y el objetivo que me propuse de los 5 días sembrada, de alguna manera me motivaban a continuar.

Las pocas horas que logré descansar, se presentaron en mis sueños 3 personas con las que en algún momento de mi Vida tuve conflictos que creía ya superados. Todos tenían algo en común, el conflicto había sido por dinero.

Después de comprender que el «problema» con el tema del dinero es algo con lo que me había encontrado, no solo en esas ocasiones sino en otras más, fue muy clarificador para mi entender que la que no había resuelto ese conflicto era yo.

Se habían hecho presentes los reflejos con los que trabajaría mis «carencias existenciales» a las que asociaba con el dinero, por ser dónde se presentaban los huecos que pretendía llenar con «Dinero«.

Reconociendo en introspección sobre lo que me mostraron mis sueños, logre entonces hacerme responsable de mi misma y así pude liberarme de la creencia de que fui víctima en algún momento de «las malas intenciones de alguien».

Definitivamente experimente un proceso super liberador para mi alma.

3er Día en la Búsqueda:

A ese punto del proceso, después de contemplar el amanecer, ya me encontraba entramando un milagro que me permitiera continuar…

Desde que me senté en modo meditativo deseaba con todas mis fuerzas algo para comer y muy específicamente Deseaba saciar mi sed con agua de limón.

Recuerdo estar sentada, observando a mi alrededor y pensando en que momento se me había ocurrido comprometerme a vivir esa experiencia tan fuerte, cuestionando si es que podría lograr continuar…

Cuando de pronto escuche que alguien se acercaba a mi espacio…

¡No lo podía creer! Algunos de los organizadores de la Ceremonia, junto a varios apoyos venían a mi encuentro.

Me impresionó pensar que habían escuchado mi proceso de hambruna, ya que venían con una botella de agua y dos naranjas para mi.

En ese instante los recibí con una infinita gratitud que brotaba abundantemente por medio de lagrimas en mis ojos.

Me preguntaron si todo estaba bien conmigo, porque conmovidos por mis lagrimas no entendían la alegría que me ocasionaba el regalo que me trajeron.

Al entender que estaba lista para continuar con mi proceso… procedieron a retirarse.

Realmente me sentí escuchada por la Divinidad.

Le di unos tragos a la botella y me comí una naranja que me supo a gloria, aunque no me sacié por completo aquello logro calmar a mi cuerpo un poco.

Esa noche me costo un poco conciliar el sueño de nuevo, pero cuando lo logre se presento otra persona con la que termine una amistad de años, por mis juicios separatistas.

Cuando desperté, me permití repasar la experiencia que  habíamos vivido desde una perspectiva diferente, una en la que me responsabilice de no haber encarado de una manera unificadora a la gente que piensa diferente que yo.

Había culpado a alguien de mi realidad, por conflictos sexuales, los mismos no resueltos en mi interior juzgándola de una manera terrible e invitándola a no encontrarnos nunca más.

Ahora pienso muy diferente y definitivamente lo haría mucho mejor de lo que fue, por eso creí que había llegado el tiempo de soltar.

Una vez que comprendí que era momento de perdonarme, le agradecí por mostrarme tan claramente los prejuicios y tabúes con los que aborde en ese entonces la situación.

Y así logré liberarme a mí misma con gratitud en mi corazón, de la carga energética que me generaba lo no integrado conscientemente hasta ese momento.

La inmensa Gratitud por lo que parece simple 4to día:

Dos naranjas y una botella de agua, era todo lo que requería para recuperar la fe en mí misma y mi proceso de visión.

Esa mañana desperté con más fe en mi misma lista y decidida a culminar la ceremonia tal y como lo había dispuesto.

Ya me encontraba a unas escasas horas de cumplir mi propósito y mi palabra, pensar así me daba fuerza para seguir.

Ese día me comí la segunda naranja y continuaba dando pequeños tragos a la botella, misma a la que le quedaba solo un trago pequeño que utilizaba para humedecer mis labios.

A esas alturas del proceso ya sentía a mi cuerpo mucho más ligero.

Un poco debilitado aunque emocionado por continuar.

Ese día observé la naturaleza en todos sus matices, incluso a los insectos que se acercaban a mi tranquilos de sentir seguridad a mi lado.

Antes del atardecer ya me preparaba para la espectacular Visión de la puesta del sol y ver entrar a la luna en acción, cuando mi cuerpo comenzó a experimentar un estado de conexión con el todo, muy similar al que propician las plantas sagradas.

Y aunque solo duro unos momentos fue verdaderamente gratificante ya que visualice en modo de fractales todo a mi alrededor.

Esa noche, la última noche que pasaba sembrada en mi árbol, ya podía sentir la inmensa alegría que me propiciaba comprender que al día siguiente habría concluido dicha experiencia.

Aunque no dormí, solo dormite por momentos, descanse plácidamente contemplando la noche estrellada y los sonidos nocturnos que emitía la montaña.

Conclusión experiencia de encuentro de Visión en la montaña:

Desde las 5 de la mañana continuaba totalmente despierta. Estaba llena de alegría y lista mentalmente para despedirme de mi árbol que fiel me había acompañado todo ese proceso.

Pasado el fresco de la mañana, comencé a guardar mis cosas y a ordenar todo. Me preparé para recibir a los apoyos que irían por nosotros al medio día.

¡Aunque me fuese difícil de creer lo había logrado! Llegue a la culminación de mi ceremonia en la montaña y la gratitud que invadía a mi corazón era inmensa.

¡Que alegría al escuchar a lo lejos unos cantos provenientes de los apoyos que venían hacia mi!

Entonando: Aquí estoy, aquí estoy traigo mi tabaco y mi bastón, así continuadamente hasta que llegaron justo a encontrarme lista para partir.

Entonces me integre de nuevo con los apoyos para ir por los visionarios que quedaban sembrados y regresar al campamento.

Con una inmensa sonrisa en mi rostro, todo el camino de regreso simplemente agradecía, agradecía inmensamente todo mi proceso y el estar de regreso.

Al llegar al campamento, nos recibieron a todos con una calurosa y entusiasta bienvenida que me conmovió totalmente hasta las lagrimas.

Entramos directamente a la ceremonia de temazcal, misma que indicaba la conclusión del Proceso de Búsqueda y Encuentro de Visión, simplemente fue maravillosa.

Nos dieron durante el proceso un caldo de verduras super nutritivo y delicioso que nos hidrataba poco a poco, hasta salir del temazcal.

¡¡¡Había unos trozos de sandía para nosotros que disfrute inmensamente como si fuera el manjar más exquisito del mundo!!!

Ya nos tenían preparado un banquete vegetariano increíblemente delicioso que agradecí y disfrute como nunca en toda mi Vida.

La experiencia de encuentro de visión en mi caso, fue un gran aprendizaje en muchos sentidos, pero sobre todo de introspección, comprensión y auto sanación conmigo misma, si en algún momento tienes la oportunidad de experimentarla no lo dudes.

Se que para todos fue muy diferente el proceso, pero en mi caso los procesos de introspección fueron tan profundos, que me permití soltar el costal de piedras con el que llegué cargando.

La próxima vez que creas que no eres capaz de lograr algo que Deseas, recuerda…

  • Los milagros existen.
  • Eres más fuerte de lo que crees.
  • Los sueños son muy importantes, descifra su mensaje.
  • Confía en tu Divinidad, cree en ti mismo.

 

Comments

  1. Lizette Ricaño

    Que maravilloso relato de tu experiencia en la montaña sagrada! Gracias por compartir e inspirar el espíritu de los que buscan su propia verdad con el relato del encuentro con tus visiones, algo absolutamente milagroso!

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